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ESCUELA DE PADRES

La adolescencia: Una época de cambios¿Cómo educar a mi hijo?



La adolescencia

Si queremos saber cómo podemos educar a nuestros hijos adolescentes lo primero que tenemos que hacer es comprender qué pasa en esta época de cambios.
Vamos a ver a continuación los elementos más importantes para entender a un adolescente.



Adolescencia-juventud




La adolescencia es una etapa en la que ya no se es un niño, pero tampoco se es adulto, hay un enorme potencial pero no se sabe dónde encauzarlo, viene la madurez sexual pero no social…Se experimentan grandes cambios físicos, sexuales e intelectuales


La presión del grupoEl grupo de iguales es un elemento fundamental en esta etapa para que el adolescente refuerce su identidad y se reafirme a si mismo. Sin embargo muchas veces es fuente de conflictos e influencias negativas.
Las críticas generales a este grupo (“no debes juntarte con esa gente”) normalmente refuerzan los lazos con los mismos. Ante esta situación es positivo:
Enseñarle defender sus principios y a mantenerse en un grupo sin seguirlos ciegamente.
Centrarse en los comportamientos que crean problemas más que en el grupo en general.
Ofrecer actividades que fomenten otras relaciones


La agresividad

En la adolescencia existe una irritabilidad normal debido a los cambios hormonales y psicológicos que se producen. Esta muchas veces se trasforma en agresividad que puede ocasionar situaciones muy difíciles.
Ante esto los padres tenemos que mantener la calma (aunque sea difícil) y mantener los límites muy claros.
Debemos mostrarles que entendemos su enfado pero que los limites fundamentales no se van a negociar de esa manera. Además si lo hacemos tranquilos y controlados le estamos enseñando a solucionar estas situaciones de otra manera



La crisis de identidad
La adolescencia supone en si misma un importante cambio o crisis personal, el la que se pasa de ser un niño (tiene que obedecer) a ser un adulto (tiene que ser responsable).
Elementos importantes de esta crisis son:

Afirmación del yo: necesidad de parecer diferente, de parecer seguro ante los demás, de buscar los límites.Rebelión contra los valores adultos: porque está buscando los suyos propios.Sentimiento de incomprensión: él está cambiando y los adultos lo siguen tratando como un niño.
Esta crisis culmina con la formación de la identidad del joven, fijando aspectos tan importantes como su autoconcepto, su independencia y las decisiones importantes sobre como va a ser su vida.



Estilos Educativos

El estilo educativo es la forma reiterada y dominante de establecer relaciones y resolver conflictos entre padres e hijos. Se plasma en pensamientos, actos y acciones respecto a los hijos. Hay cuatro estilos básicos:







Es muy importante conocer cual es el estilo que solemos utilizar con nuestros hijos, ya que dependiendo de el que usemos vamos a encontrarnos unos resultados u otros.











Cualquier estilo puede ser útil dependiendo de lo que queramos conseguir, pero es necesario conocer qué sucede al utilizar cada uno de los estilos

Estilo Autoritario: Se caracteriza por un elevado nivel de control y bajo nivel de afecto, se hacen las cosas “porque son así”. Las normas son rígidas y abundantes y la principal relación con los hijos es darles órdenes. Cuando fallan se le hacen reproches a la persona (“ya estás como siempre”, “es que no se puede confiar en ti”) y castigos. Normalmente los padres tienen dificultades para expresar el afecto a los hijos y controlar el enfado que les produce cuando les desobedecen. Suele existir una ausencia de diálogo. La norma es: Ignora lo normal / Controla lo excepcional / Castiga el mínimo error.

CONSECUENCIAS: Los hijos sueles ser o muy obedientes o muy rebeldes. Pueden cumplir las normas pero sin interiorizarla, por lo que engañarán a la autoridad cuando puedan. Provoca un bajo autoconcepto y autocontrol personal (ya controlan los padres), rencor y culpabilidad. Suelen ser agresivos con ellos mismos o con los demás.









Estilo Permisivo: Dejan que el hijo aprenda por si mismo, poniéndole muy pocas normas y tolerando todos los errores. Delegan en la escuela o la sociedad que eduquen a sus hijos. Se muestra indiferencia hacia el comportamiento del hijo con estallidos de ira cuando la situación se desborda.

CONSECUENCIAS: Los niños se muestran inestables y poco constantes. No aprenden la disciplina y abandonan al mínimo problema o esfuerzo. Si la indiferencia invade también el afecto van a buscarlo en cualquier lugar siendo probables conductas problemáticas.





Estilo sobreprotector: El padre vive como propios los problemas del hijo, sufren por ellos y culpan a los demás o a la sociedad de los problemas (así no culpan al hijo). No ponen normas o no las cumplen. No soportan la frustración del niño y se adelantan a los problemas. Usan el “chantaje emocional” para controlar a los hijos (¡¡cómo puedes hacerme esto a mi!!)

CONSECUENCIAS: Los hijos se vuelven muy egoístas y con baja tolerancia a la frustración. Dependen mucho de los demás, se muestran inseguros y se angustian mucho ante las dificultades. Baja autoestima y capacidad de autocontrol (son los padres los que los controlan).





Estilo Asertivo: Controlan a sus hijos de acuerdo con su edad. Hay alta implicación afectiva con los hijos, se les escucha y respeta y se fomenta la comunicación. Las normas con claras y comprensibles y cuando hay que castigar se hace sin enfadarse con ellos, como cumplimiento de las normas. Se valora lo normal, se refuerza lo bien hecho, se destaca lo excepcional, se ignoran las pequeñas desviaciones (como propias del aprendizaje) y se corrigen las grandes.

CONSECUENCIAS: Fomentan el autocontrol del hijo con una supervisión. Desarrollan la autoestima y la autoconfianza, así como la toma de decisiones y la responsabilidad de sus actos. Buena relación y comunicación entre hijos y padres sin cuestionar la autoridad de estos.

Como hemos visto el comportamiento de nuestro hijo va a depender en gran medida de cómo nos relacionemos con él.

El estilo asertivo es e que ha demostrado dar mejores resultados, sin embargo hay ocasiones en las que podemos utilizar otros estilos.
Algunos consejos para mejorar nuestro estilo educativo son:

Establece normas claras y específicas, centrándote en los aspectos más importantes.Dialoga sobre las normas con tu hijo, si solo tu sabes estas normas no podrá cumplirlas.

Refuerza los comportamientos positivos de tu hijo, es la única manera de que siga haciéndolos.Cumple los castigos cuando rompa las normas, pero no te enfades ni le retires el afecto. Todos fallamos y el castigo es suficiente escarmiento.Comprende que tu hijo se enfade cuando no tiene lo que quiere, así aprenderá que no podemos tenerlo ni hacer todo.No conviertas regañar en un hábito, pierde su eficacia.Expresa tus sentimientos sin caer en el chantaje emocional, así conocerá las consecuencias de sus actos.

Adolescencia-juventud
La adolescencia es una etapa en la que ya no se es un niño, pero tampoco se es adulto, hay un enorme potencial pero no se sabe dónde encauzarlo, viene la madurez sexual pero no social…
Se experimentan grandes cambios físicos, sexuales e intelectuales  
Ejercicio: ¿ Cual es para tí la caracteristica fundamental de la adolescencia ?

Ejercicio: Haz una lista de los cambios fisicos y psicologicos ha tenido tu hijo/a en los últimos dos años.  
La presión del grupo

El grupo de iguales es un elemento fundamental en esta etapa para que el adolescente refuerce su identidad y se reafirme a si mismo. Sin embargo muchas veces es fuente de conflictos e influencias negativas.
Las críticas generales a este grupo (“no debes juntarte con esa gente”) normalmente refuerzan los lazos con los mismos. Ante esta situación es positivo:
Enseñarle defender sus principios y a mantenerse
en un grupo sin seguirlos ciegamente.
Centrarse en los comportamientos que crean
problemas más que en el grupo en general.
Ofrecer actividades que fomenten otras relaciones

 
Ejercicio: Haz una lista de los aspectos positivos y negativos que le aporta el grupo de amigos a tu hijo 
La agresividad

En la adolescencia existe una irritabilidad normal debido a los cambios hormonales y psicológicos que se producen. Esta muchas veces se trasforma en agresividad que puede ocasionar situaciones muy difíciles.
Ante esto los padres tenemos que mantener la calma (aunque sea difícil) y mantener los límites muy claros.
Debemos mostrarles que entendemos su enfado pero que los limites fundamentales no se van a negociar de esa manera. Además si lo hacemos tranquilos y controlados le estamos enseñando a solucionar estas situaciones de otra manera


 
 


La crisis de identidad
La adolescencia supone en si misma un importante cambio o crisis personal, el la que se pasa de ser un niño (tiene que obedecer) a ser un adulto (tiene que ser responsable).
Elementos importantes de esta crisis son:


 
Ejercicio: ¿ De que manera buscar ser diferente tu hijo/a ?, ¿ Como aceptas tú esa diferencia ? 
Afirmación del yo: necesidad de parecer diferente, de parecer seguro ante los demás, de buscar los límites. Rebelión contra los valores adultos: porque está buscando los suyos propios. Sentimiento de incomprensión: él está cambiando y los adultos lo siguen tratando como un niño.